A diferencia de las botellas o envases rígidos, hay un plástico que arrugamos, doblamos y manipulamos constantemente: el LDPE o Polietileno de Baja Densidad. Lo reconoces buscando el sello con el número 4 dentro del triángulo de reciclaje (conocido como film).

Es un material liviano, elástico y extremadamente versátil. En el hogar lo encuentras en las bolsas de pan, envoltorios de servilletas o pañales, bolsas de congelados y en el clásico plástico de burbujas para embalaje. En las empresas y oficinas, se genera a gran escala en forma de stretch film (el plástico transparente que asegura las cajas sobre las paletas).

A pesar de ser muy común, suele ser uno de los plásticos que más termina en la basura común por falta de información. Al ser tan liviano, si se desecha mal, es el principal responsable de volar con el viento y contaminar el desierto, las costas y los ecosistemas locales.

BUENAS PRÁCTICAS: Cómo preparar el plástico #4 para reciclar

El reciclaje de plásticos flexibles tiene reglas muy claras para garantizar que el material pueda ser procesado correctamente:

  1. La prueba del estiramiento: Si dudas de si un plástico es LDPE (#4), intenta estirarlo suavemente con los dedos. Si se cede y se estira como un chicle antes de romperse, suele ser LDPE. Si cruje como envase de papas fritas y no se estira, no pertenece a este grupo.

  2. Totalmente limpio y seco: Las bolsas con migas, restos de carne, grasa o humedad no se pueden reciclar porque generan hongos y dañan el lote completo. Pásales un paño seco o déjalas secar bien antes de acopiar.

  3. Sin etiquetas de papel: Intenta retirar las etiquetas adhesivas de papel (como las del precio o del envío) pegadas al plástico. Si no salen fácil, puedes cortar ese trozo con tijeras.

  4. Técnica «Bolsa de Bolsas» (Compactación): Dado que las bolsas ocupan mucho espacio por el aire que atrapan, la mejor práctica es meter todas las bolsas y plásticos flexibles limpios dentro de una sola bolsa del mismo material hasta comprimirla bien.

¡Ojo con los engaños visuales! Los envases aluminizados o metalizados por dentro (como las bolsas de papas fritas, galletas o alimentos de mascotas) NO son LDPE. Esos son plásticos complejos (tipo 7 o PP) y no deben mezclarse con las bolsas transparentes o de color simple.

LOS BENEFICIOS de reciclar plásticos flexibles

Gestionar correctamente el plástico #4 genera impactos positivos inmediatos en el medio ambiente y la logística:

  • Ecosistemas libres de plástico volador: Debido a su bajo peso, el LDPE no compactado se vuela fácilmente de los vertederos. Reciclarlo evita que se disperse en nuestro entorno natural y marino.

  • Nuevos productos de alta utilidad: Al derretirse y pelletizarse, el LDPE reciclado (rLDPE) renace transformado en bolsas de basura de alta resistencia, láminas para la construcción, mangueras de riego agrícola e incluso madera plástica para mobiliario exterior.

  • Máxima optimización del espacio: En empresas y oficinas, el stretch film acumulado puede abarrotar bodegas. Su recolección organizada limpia las áreas de trabajo y mejora la seguridad operativa.

El plástico flexible de tu día a día: Buenas prácticas para reciclar LDPE (4)

Conclusión

En Gestión Circular de Residuos (GCR) hacemos que el reciclaje sea viable a gran escala. Ya sea mediante nuestros canastos de acopio comunitarios o contratos con empresas, recolectamos estos envases y los llevamos a nuestra planta de pretratamiento.

Comparte y valora este trabajo en:

Te puede interesar

21 de agosto, 2026
El plástico resistente de tu cocina y negocio: Buenas prácticas para reciclar PP (#5) y sus beneficios
18 de agosto, 2026
El plástico flexible de tu día a día: Buenas prácticas para reciclar LDPE (4)
24 de julio, 2026
El plástico de tus envases cotidianos: Buenas prácticas para reciclar HDPE